Una interesante novela que te atrapara...
El gran final
Natalia ignoró a Micaela, y solo miró a Carlos, a cual le dirigió una mirada llena de resentimiento, y alejó su mano de la de él. Se paró y se acercó a él.
- ¿Mi amor?-preguntó extrañado.
Natalia le dio una cachetada.
- No sé te ocurra volver a decirme así en tu vida.-contestó y se fue corriendo.
El dolor era intenso y no pudo evitar contenerlo, y se permitió largar unas lágrimas. Llegó a la cabaña, y entró rápidamente, subió y tocó la puerta de su hermano y de su mejor amiga. Para su suerte, solo estaba Roció y no su hermano.
- ¿Nati? ¿Estás bien?-preguntó Roció al ver los ojos de su amiga rojos.
Natalia negó con la cabeza y se abrazó a ella.
- Vení, entra y contame que es lo que pasó.-dijo Roció cerrando la puerta de su cuarto.
La siguiente semana, Natalia evitó a Carlos, se fue a dormir a la cabaña de Celeste, y siempre que lo veía, era indiferente. Y si él intentaba un mal movimiento, ella se acercaba a Juan, quien no sabía porque Natalia estaba enojada con Carlos.
Pero la duda la carcomía, ellos no habían cortado, pero lo que estaba seguro es que cuando esté lista para enfrentarlo y hablar de lo que sucedió, lo haría.
Sus amigas estaban a su lado, dándole apoyo incondicional y distrayéndola todo el tiempo. Así que organizaron muchos programas divertidos para que ella no se deprima.
Ya había llegado el sábado, una semana exacta de su accidente con Carlos, y sus amigas organizaron para ir al boliche. Celeste la había dejado fantástica, lo puse una pollera escocesa y una camisa, con unas sandalias con tacos, romanas. El pelo se lo había planchado y brillaba más que de costumbre, y se había pintado la cara. Estaba hermosa.
El boliche estaba lleno de gente, cuando llegaron a las una. El grupo de amigas entraron haciendo acto de presencia, y se dirigieron al medio de la pista. Natalia bailó con sus amigas durante dos horas completas olvidándose de Carlos, hasta que se dio vuelta hacia un costado y lo vio sentado solo, en un rincón, con un vaso de wisky en sus manos y mirándola. Natalia lo ignoró y se dio vuelta hacia otro lado y chocó con otro chico.
- Ay, disculpa.-dijo Natalia.
Frente a si estaba, un chico muy lindo.
- ¿Queres bailar?-preguntó.
Natalia asintió y empezaron a bailar. Cada tanto miraba a Carlos, quien solo la miraba sin inmutarse. En un momento, la música paró y el chico le susurro algo al oído, ella por estar concentrada en Carlos, no escuchó y se limito a asentir.
El chico la agarró la mano y la tironeó.
- ¿Dónde vamos?-preguntó Natalia sospechando.
- Seguime linda.- se limitó a contestar el chico.- ¿Cómo es tu nombre?-preguntó.
- Natalia-sonrió- ¿y el tuyo?-preguntó.
- Bruno.-contestó.
Bruno la llevó a uno de los salones Vip y empezaron a hablar de trivialidades.
- Disculpa ¿Dónde están mis modales?-dijo parándose.- ¿Quéres algo para tomar?-ofreció.
- Sí, coca nomás.-contestó con una sonrisa.
Bruno le pasó la coca y el agarró un vaso con vodka. Se volvió a sentar más pegado a ella.
- Natalia ¿cuántos años tenes?-preguntó.
- Diecisiete.-contestó.- ¿vos?-preguntó.
- Veinticuatro.-contestó.
Natalia se atragantó con la bebida.
- Sos menor de edad, lástima que estas muy buena para desaprovechar la oportunidad.-dijo Bruno y se fue acercando lentamente a ella.
Natalia se puso nerviosa, pero era tarde para dar vuelta atrás. Acercó sus labios a los de él, y quería parar, pero sentía que las caricias de Bruno la excitaban mucho más de lo que había estado nunca en su vida y no entendía porqué. Hasta que vio los labios de Bruno alejarse, y se levantó y encontró a Carlos agarrándolo del pelo.
- Natalia es mi novia para que sepas.-dijo Carlos y le pegó una piña en la cara.
Natalia se quedó en estado de shock viendo como Carlos le pegaba a Bruno.
- ¿qué haces acá?-preguntó Natalia levantándose y deteniendo la pelea.
Carlos se dio vuelta y frunció el ceño.
- Vos no tenes derechos a reclamarme nada, después de lo que me hiciste.-dije Natalia apuntándole con el dedo.
- ¿Ni siquiera de protegerte?-gritó Carlos. Natalia dio un paso atrás asustada.- ¿Sabes lo que te hizo este enfermo? Te puso un tipo de laxante en tu coca que hace que te existes, si no intervenía ibas a terminar haciendo el amor con él.-dijo respirando entre cortado.
Natalia abrió los ojos y negó con la cabeza.
- Mira.-dijo Carlos sacando del bolsillo de Bruno un sobre.
Natalia lo agarró y lo observó. Se dio cuenta que Carlos tenía razón y sin querer agradecerle ni nada, se fue de la habitación sin comprender la actitudes de Carlos. Un día le metía los cuernos y al otro, la perseguía para protegerla.
Natalia decidió pasar por su pieza a recoger ropa, aprovecho un horario que no estaba Carlos, aun a pesar de lo que pasó, no estaba segura de querer enfrentarlo todavía.
Entró a la pieza sin hacer ruido, fue directo a su placard y empezó a sacar ropa, de repente, sintió la puerta cerrarse fuerte. Asustada, se dio vuelta y encontró recostado a Carlos contra la puerta. Ella sin saber que hacer, decidió ignorarlo y seguir haciendo lo suyo.
Carlos, la miró un rato, le gustaba verla nerviosa. Se acercó lentamente a ella y cuando llegó cerca, con un dedo le recorrió la línea de la columna. Ella saltó asustada, y se quedaron viendo uno al otro en poca distancia.
- ¿Por qué me ignoras?-preguntó Carlos.
Natalia lo miró a los ojos, a esos hermosos ojos verdes, pero decidió ser fuerte.
- ¿Qué te parece? Te encuentro besándote con Micaela y…-paró cuando sintió las grandes manos de Carlos, posarse en su cintura.
Bajó la mirada y trato de apartarse, pero las manos de Carlos se mantenían firmes en su lugar. Al comprender que el no iba a ceder y si forzaba la situación, podía empeorar, se rindió y decidió continuar.
- ¿Cómo pudiste? Te juro que no te entiendo, un día me decís que me amas, te enojas conmigo porque yo no te lo digo, y al otro día te chapas a la primera que se te cruza.-dijo aguantando las lágrimas.
Sintió la mirada de Carlos recorrerla de arriba a bajo, pero trató de no inmutarse.
- ¿Sos tonta eh?-dijo Carlos.- Me encanta que estés celosa, pero no me gusta que no confíes en mí, sin preguntármelo primero.-dijo suspirando.- Nati yo te amo y jamás podría engañarte.-dijo acariciando su mejilla.- Sos la única para mi y no podría porque te quiero tanto que no cabe la posibilidad que siquiera piense en otra.-dijo mirándola con ternura.
- ¿Y entonces como explicas lo que pasó?-preguntó Natalia incrédula.
- Ella fue la que me besó tonta, yo estuve todo el día en una competencia y cuando vine, me dijeron que estabas en la laguna, fui a buscarte, pero de repente apareció Micaela, se me declaró y yo la rechacé, pero ella insistió y me terminó besando.-explicó poniéndose serio.- Justo cuando te caíste, yo la aparté y no le pude responder nada, porque quería levantarte y explicarte, pero te fuiste sin dejarme la más mínima oportunidad.-agregó sonriéndole.
Natalia se quedó callada y desvió la mirada.
Carlos la agarró del mentón y la hizo que lo miré.
- Yo te quiero solo a vos, y mucho, es más, te amo y no haría todo lo que hice y hago por vos, no cambiaría tanto, y no te diría que te amo, si no fuera verdad.-dijo sonriéndole.
Natalia lo miró y solo pudo besarlo.
Natalia cerró los ojos mientras se dejaba guiar por Carlos. El le tapaba los ojos con sus manos y aprovechaba cada tanto y le daba un beso en distintas partes de su cara y cuello.
El le soltó cuando llegaron a la playa. Ella abrió los ojos y pudo ver el mar adelanto suyo, y la luna encima en lo alto. Sonrió y lo miro alegre.
- ¿Acá venimos a…?.-preguntó con una sonrisa.
El celular de Carlos sonó interrumpiéndola. El saco su celular del bolsillo y le mostró la pantalla a Natalia. Ella se asomo y pudo ver que era la alarma que indicaba las doce.
- Así es mi amor.-contestó acercándose a ella.- ¡Feliz dia de San Valentín!-gritó agarrando su mano y tironeándola hacia el.
El impacto fue tan fuerte que termino sus labios juntos. Carlos la beso con un fuego ardiente. Esas dos últimas semanas habían sido un infierno y volverla a tener consigo era una bendición. A veces no podía creer cuan adicto se había vuelto a ella.
Se separaron y ella le volvió a sonreír con esa alegría que le llenaba el corazón. Le estaba por decir lo que su corazón tanto anhelaba.
- ¡Feliz día de san Valentín!- gritó ella y corrió a sus brazos.
Se abrazaron y cayeron a la arena. Ambos se echaron a reír. El se levanto primero y le estiro la mano para ayudarla. Natalia acepto y cuando se paro, se quedaron mirando un largo rato. El la miro con esos ojos verdes observando cada rastro de la hermosa cara de Natalia, hipnotizado por su belleza, lleve su mano izquierda a la mejilla de ella. Natalia cerró los ojos, deleitándose por la caricia tan dulce de su novio. Cuando los volvió a abrir, lo encontró mas cerca, volvió a cerrar los ojos esperando un beso. Nunca llego. Sintió la mano de Carlos posarse en su cintura y de pronto se vio envuelta por los fuertes brazos de el.
- Te amo.- le susurro en su oído.
Se quedaron abrazados, mirando la luna en lo alto.
El día de San Valentín tendría su tercer ensayo para la obra. Los dos primeros habían practicado Carlos y Natalia solos. Ahora les iban a presentar al resto del elenco.
Carlos y Natalia iban caminando agarrados de la mano hacia el teatro. Hablaban trivialidades. Natalia le sonrió a Carlos, imitando su sonrisa torcida, y le salio tan bien, que Carlos quiso besarla.
La agarro de los hombros y la acerco a sus labios. La beso lleno de pasión, era impresionante el poder que ella tenia sobre el.
- Disculpen chicos, no estamos actuando todavía.-dijo con una sonrisa pícara Flor.
Natalia se separo de Carlos llena de vergüenza, pero tenia una sonrisa en su rostro. Se fijo en Flor y luego, en la gente en que la rodeaba. Vio entre ellos a Micaela, que le sonreía con una sonrisa maliciosa en el rostro. Natalia se puso seria al instante al encontrarla ahí. Apretó fuerte la mano de su novio.
Carlos la miro sin entender, hasta que el mismo busco algo en el teatro que le pueda molestar a Natalia y no tardo en descubrirlo.
- Tranquila mi amor, vos y yo somos la pareja protagonista ¿Si?-le dijo al oído.
Natalia asintió manteniendo fija su mirada en Micaela.
- Ay mi amor.-dijo Carlos al ver que Natalia no cambiaba de expresión y la abrazo por los hombros y la acerco a si.- Te amo solo a vos.-
Natalia dio vuelta su cabeza hacia el y le sonrió.
Flor explicó a todos en que consistía la obra y empezó a decir a quien representaba cada uno.
- Y luego hay una chica, que se interpone en la pareja de Mar y Thiago , Dolores, Thiago esta a la fuerza con ella porque su papa quiere este con gente de la alta sociedad.-dijo con una sonrisa que le caracterizaba a Flor.- Y la que interpretara este papel es… Micaela.-
Micaela paso con una sonrisa maliciosa al frente. Natalia se puso colorada. Carlos trataba de tranquilizarla con besos en la mejilla.
- Tranquila mi amor, todo estará bien.- le decía al oído.
- Gracias Flor por elegirme.-dijo con una sonrisa agarrando el libreto.- Te juro que soy la chica ideal para este personaje, hasta parecerá real.-dijo y miro a Natalia y le guiño un ojo.
Todos aplaudieron.
Después de unos ajustes, empezaron a ensayar. Natalia la estaba pasando realmente mal, es cierto que Thiago y Mar se gustaban, pero al principio estaba mucho tiempo con Dolores, o sea, que Carlos tenia que actuar en muchas escenas con Micaela.
Cuando termino el ensayo, Natalia se fue dejando solo a Carlos. Llego a la cabaña y se aproximo al balcón con lágrimas en los ojos.
- Amor ¿Cómo estas?-preguntó Carlos.
Natalia se dio vuelta y dejo que el vea que estaba llorando.
- No se cuando lo vas a entender, pero yo te amo solo a vos y nadie va a cambiar eso.-dijo agarrándola de la cintura.- Y menos alguien como Micaela.-dijo sonriéndole.
Le acario la mejilla y luego, los labios. Natalia cerró los ojos disfrutando las caricias.
- Te amo.-le volvió a decir Carlos y le dio un corto besos en los labios.-Veni vestiste que tenemos una reservación en un restaurante para terminar nuestro día de San Valentín.-
Natalia estaba con sus amigas riendo en un picnic que habían hecho.
- ¿Cómo estas amiga?-preguntó Celeste.
Natalia se recostó contra un árbol.
- Bien ¿Por qué?-preguntó.
- Te veo como…colgada.-contestó.- Bah siempre estas así, pero tenes una expresión triste.-dijo Celeste mirándola a los ojos.
Natalia bufó por lo bajo y le sonrió a Celeste.
- Debe ser idea tuya.-dijo y se puso el Ipod en sus oídos y cerró los ojos.
Sus amigas se miraron una a otras y le sacaron el Ipod a Natalia.
- Ey ¿Qué les pasa?-preguntó Natalia levantándose.
- Eso queremos saber.-dijo Morena.- ¿Qué te pasa?-
Natalia negó con la cabeza.
- Nada, ¿me pueden devolver el Ipod?-preguntó.
- Si, cuando nos cuentes.-contestó Luna.
Natalia lo meditó un rato.
- Esta bien.-aceptó.- Es Carlos.-agregó suspirando.
- ¿Qué hizo ahora?-preguntó Roció.
- Ese es el problema, el nada, pero siempre tiene que estar Micaela rodando como una mosca.-contesto histérica.- El y yo vamos a protagonizar la obra de fin del campamento y ella es la tercera en discordia.-contó.
- ¿Y se tienen que besar ellos dos?-preguntó Celeste.
- No, por suerte.-contestó sonriendo.- Pero es que ella se mete hasta en eso.-agregó.
- Pero amiga ya sabes que Carlos te ama a vos, y no a ella, hay que ver como te mira y te das cuenta que solo tiene ojos para vos.-dijo Morena.
Natalia sonrió.
- Viste así tenes que estar Nati, disfrutando de tu primer amor.-dijo Roció abrazándola.
- Gracias chicas, son las mejores.-dijo Natalia contestando el abrazo.
Natalia caminaba de regreso a la cabaña. Había pasado una muy linda tarde con sus amigas. Estaba feliz.
Sintió un ruido proveniente de los árboles, se dio vuelta, y estaba frente sí Micaela y una amiga de ella.
- Hola Micaela, Leticia.-dijo Natalia y se dio vuelta.
- Espera.-gritó Micaela.
- ¿Qué pasa?-preguntó Natalia.
- Nada, solo quería decirte que me encanta ser la protagonista de la obra.-contestó Micaela con una sonrisa letal.
Natalia sonrió y se acercó a ella.
- ¡Que bueno!-gritó.- Te queda perfecto ser la tercera en discordia, esa que es la segunda y que nunca alcanza el amor del protagonista.-dijo.- ¿Qué parecido a la realidad no te parece?- se puso seria.- ahora me tengo que ir, chau.-dijo dándose vuelta.
- Te doy algo.-gritó Leticia y le entregó un álbum.
- Gracias, lo voy a ver con Carlos.-dijo y le guiño un ojo a Natalia.
Natalia llegó a la cabaña. Estaba vacía. Dejo el álbum en la mesa y se fue a bañar. Cuando bajo a prepararse algo para comer, decidió abrir el álbum. Se sentó en el sillón y empezó a hojearlo.
Lo que vio la sorprendió. Eran varias fotos de Carlos y de Micaela de la mano, y después cuando vio los tres últimas, le rompió el corazón: Carlos y Micaela basándose.
Carlos sonrió complacido mientras entraba a la cabaña. Con sus amigos habían ganado un torneo de futball.
Subió a su habitación, donde encontró a Natalia escuchando música.
Sonrió. Se acercó ella y se arrodillo. Le saco un auricular.
- Hola mi amor.-dijo dándole un pico.
- Hola.-dijo ella seca, levantándose.- Tengo que decirte algo.-agregó.
- Decíme.-dijo Carlos.
Natalia respiró profundo.
- Es complicado, no se por donde empezar.-dijo Natalia.
- ¿qué pasa mi amor? Me estas asustando.-dijo Carlos sentándose junto a ella y llevando su mano a su mejilla.
Natalia se apartó.
- Carlos vos y yo estamos hace un mes y medio.-dijo Natalia. Carlos asintió.- La verdad fue muy linda esta relación, pero voy a hacerte sincera…- Carlos se puso serio.- quiero cortar.-agregó.
- ¿Qué? ¿Por qué?-preguntó confundido.
- No es fácil decirte esto, pero quiero abrir mis límites.-contestó Carlos.
- ¿Qué significa eso?-preguntó.
- Que fue lindo, pero me veo muy pendeja para tener novio, así que es mejor cortar.-contestó seca.- Ahora me voy.-agregó viendo la hora.
- ¿Qué? ¿Así de fácil es todo?-preguntó Carlos conteniendo su dolor e ira.
- Si, no quería hacértela larga.-contestó.- Me voy a salir con mis amigas a Non- Stop.-agregó saliendo por la puerta.
Pero algo la detuvo. La mano de Carlos la agarraba por los hombros. Levanto la vista y pudo ver los ojos de Carlos llenos de furia.
El la metió adentro y cerró la puerta.
- No te vas de acá a que me des una explicación concreta.-dijo Carlos.
- Esta bien, solo porque me tengo que ir ya.-dijo Natalia. Lo miró a los ojos.- Ya no daba más, estaba confundida a mis sentimientos respecto a vos.-contó.- Pero todo se aclaro y me di cuenta que no te quiero más.-agregó.
A Carlos le cayó eso como un bote de agua fría. Se puso pálido y lágrimas empezaron a caer por sus ojos. Se dio media vuelta y se fue.
Carlos estaba en el balcón mirando al cielo. Hace una semana, Natalia lo había dejado. Si bien le había explicado. No. Explicado, no. Dejado en claro que ya no lo quería más, el no entendía como todo fue tan repentino.
Conocerla, enamorarse, enamorarla, ser novios y que se acabe el amor, y cortar. Siempre se dio cuenta en las relaciones de sus amigos, que en el amor siempre alguien termina lastimado, y a el le había tocado ese rol.
Suspiro. Dolido y extrañarla eran dos palabras que quedaban cortos a lo que sentía. Era duro verla levantarse cada mañana e irse como si el no existiera, mas duro era verla saludarlo sin un poco de culpabilidad en los ojos, o que ella saliera tanto con sus amigas y verla estar con otros chicos en el Campamento como si el ya no era su mejor opción.
Unas lágrimas cayeron por sus ojos. ¡Era muy cruel con él! Y ni siquiera le importaba. No le importaba que el haya pasado un estado de zombie para reanimarla. Francisco ya no sabía que chistes hacer para que el, por lo menos, se riera y German no sabía que chicas presentarlas para que muestre interés por alguien. Y el apreciaba el esfuerzo de sus amigos, pero no iban a poder con algo tan fuerte en él. El amaba a Natalia.
- ¿Carlos?-preguntó una voz atrás suyo.
Se giró y vio a Juan enfrente de él.
- ¿Estas bien?-preguntó Juan al ver la cara de Carlos.
Carlos asintió.
- ¿Estas así por mi hermana?-preguntó. Carlos volvió a asentir.
- No tenes derecho a estar así después de lo que le hiciste.-contestó frunciendo el seño.- Es cierto que ella tampoco hace las cosas bien saliendo con otros adelante tuyo, pero lo que le hiciste…-
- ¡¿Qué?! ¡¿Qué le hice?!-preguntó.- Todo lo que hice por ella desde que me enamoré fue por amor, cambiar por ella, luchar y competir por su amor, llorar por ella, ser feliz cuando me dio bolilla, mas aun cuando fuimos novios, serle fiel, bancarme sus celos, que es cierto que me encantaban, pero también no me gusto que no tenga la confianza en mí para saber que yo nunca le sería infiel ¿Y así me lo paga?-preguntó.-Cortándome de un día para otro porque no me quiere más.-gritó.
- Vos le fuiste infiel Carlos.-contestó Juan.
- Yo nunca le fui infiel, esa vez que me encontró besándome con Micaela, fue antes de que yo la pueda sacar, fue un mal momento pero eso ya quedó atrás, veníamos bien, no entiendo porque me dejo de querer un día para el otro.-dijo dejando que le cayeran las lágrimas.- Ahora entiendo porque era tan arisca y nunca me decía que me amaba, solo que me quería, pero a un amigo se lo quiere.-agregó.
- Carlos ojala que tus palabras fueran verdad.-dijo yéndose Juan.
Carlos se quedó viendo al vació. Juan le acusaba de serle infiel a su ex novia. Eso significaba que Juan sabía algo que el no sabía.
De repente, una conclusión empezó a dar vueltas por su cabeza. Desde el día que Micaela entró al teatro, Natalia había estado más rara, como más melancólica. Y una semana después le había cortado. Frunció el ceño. Micaela había hecho algo para que Natalia pensara que el le fue infiel, y como Natalia había pasado ya por eso, ya no le plantearía nada más, sino reaccionaría. Y esa reacción había sido lastimarlo, porque era vengativa, y terminar de una vez por todas, con un chico que le era infiel. Sonrió. Había resuelto la operación Matemática.
Pero era una teoría. Ahora necesitaba pruebas que esa teoría era cierta y después, demostrarle a Natalia que era mentira lo que haya hecho Micaela.
“Llego el día” pensó para si Natalia.
Se miró vestida y peinada en el espejo. En pocos minutos subiría al escenario e interpretar a Marianella Rinaldi. Más allá que era una noche que espero mucho, le ponía nerviosa el pensar tener que actuar todo el tiempo con Carlos.
Se había vengado todo lo que le había hecho, había notado en sus ojos el dolor. El mismo que ella disimulaba. Era vengativa por naturaleza, y si un ser querido le hacía daño, ella contraatacaba. Era uno de sus más grandes defectos, pero era su naturaleza.
Sonrió al espejo ocultando todo lo que sentía y justo tocaron la puerta.
- Natalia ya comienza la obra.-dijo Flor.
Natalia se dio vuelta hacia ella, y la abrazó.
- Te voy a dar un consejo Nati, no solo para este ámbito sino para el resto de tu vida.- dijo Flor.- No todo es lo que parece.- Ella sonrió y la llevó al escenario.
Cuando se asomó, se dio cuenta la cantidad de gente, pero sabía que una buena actriz se mete en su personaje y vive la historia como si fuera real. Se metió tanto en su personaje que se olvido que Carlos era quien era, y lo veía a Thiago en su lugar.
La obra estaba saliendo un éxito. La gente estaba muy interesada en que era lo siguiente en que podía pasar.
Media hora más tarde, ya llegó el final. Natalia estaba en su camarín haciéndose sus últimos retoques. La puerta se abrió atrás suyo.
- Flor ya estoy lista…-dijo dándose vuelta.- ¿Qué haces acá vos?-preguntó mirándolo fríamente. Se dio medio vuelta y siguió arreglándose.- Carlos todos los besos que nos dimos hasta hora es pura actuación…-decía Natalia.
- Toma este traje te lo manda Flor, dice que lo cambies y rápido.-interrumpió Carlos.
Natalia dejó el pincel suspendido en la mesa y se dio vuelta a mirar su vestuario.
- ¿Cómo me lo trae cinco minutos antes del final?-preguntó Natalia histérica.
- No sé, solo obedezco órdenes.- Natalia lo agarró.- Ah y hablando del final prepárate para improvisar mucho.-agregó Carlos yéndose.
Natalia se cambió y se fue hacia el escenario. La música con la que ella tenía que entrar ya estaba sonando.
Cuando pasó, de repente la música se detuvo y en la pantalla de atrás paso una escena. Natalia lo observó como una espectadora más, era una grabación de Micaela hablando con Leticia en la laguna, Micaela le contaba a Leticia, que ella quería a Carlos y haría cualquier cosa para conseguirlo y que como su primer plan no había funcionado ella había ideado otro. Después pasó otra escena, en que Micaela le daba a Natalia las fotos y después paso cuando ella le cortaba a Carlos. Después había varias escenas en que mostraba lo que hizo Carlos para descubrir la verdad.
Cuando el video finalizó, Natalia seguía parada enfrente a todos, pero esta vez los espectadores dirigieron su mirada sobre ella.
Carlos pasó enfrente de todos, con una sonrisa en la cara. Because you love me sonó mientras que el le había bailar a Natalia. Cuando terminó le dio un micrófono.
- Improvisa.-le susurró.
Natalia se le vino una idea, tenía que pedir disculpa, así que le recito una poesía que había escrito hace mucho.
Carlos sonrió y se besaron enfrente de todos.